Cuando los termómetros están bajo cero y el aire se vuelve escarcha en el Altiplano boliviano, es la hora de tomar Api con Buñuelos. Api es una bebida tradicional hecha de la mezcla de dos tipos de maíz y que se toma bien caliente. Indispensable para la preparación del api es el maíz morado, que una vez molido se diluye en agua fría y se cocina durante 15 minutos junto con azúcar, piel de limón y naranja, canela y clavo de olor. De esto obtendremos un denso jugo que se mezclara con otro hecho de maíz blanco y preparado en la misma forma. A la hora de servir primero se pondrá el jugo de maíz blanco en el vaso, y después, el de maíz morado, en la misma proporción. Es importante hacerlo en este orden para que se note la diferencia de colores.
Este jugo caliente se sirve con buñuelos – un tipo de rosco frito – cubiertos de miel caliente. Así con un vaso calentito de api y unos deliciosos buñuelos por unos minutos el frío desaparece de tu cuerpo y tu corazón.
Qué llegue el frío! Qué llegue la nieve! A mi no me importa… yo tengo mi api preparado, listo para degustar su delicado y dulce sabor.
When the thermometer falls below zero and there’s a frost in the air on the Bolivian Altiplano, it’s time for Api con Buñuelos. Api is a traditional drink, made of a mix of two different types of maize, which is always served piping hot. Fundamental for the preparation of Api is purple maize which, once ground into a powder, is diluted with cold water, mixed with sugar, orange and lemon peel, cinnamon and cloves, and left to simmer for 15 minutes. This is added to a broth of white maize, prepared in the same way. When serving, the white maize must be poured into the glass first, and then the purple – combined in this order, the different colours remain distinguishable.
The hot broth is served with buñuelos – a sort of fried doughnut – covered in warm honey. With a glass of steaming api and a stack of delicious buñuelos, the cold of the Altiplano disappears from your body and your heart for a few minutes.
Bring on the cold! Bring on the snow. I don’t mind… I’ve got my api and I’m ready to enjoy its sweet and delicate flavour.
